Canapés de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas

Aperitivos, tapas y pinchos
4,8 (8 votos)
Vegetariana
Tiempo 40 min
Comensales 30
Canapés de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas

A la hora de preparar canapés, sobre todo si es es para Navidad, intento encontrar combinaciones que se puedan dejar preparadas con antelación y utilizar una base que no se blandee, algo que suele suceder con el pan o los hojaldres. Por esos esta receta de canapés te va a encantar y además son de lo más originales.

Estos canapés de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas han sido un auténtico descubrimiento para mi. Las galletas saladas se preparan en un momento, el proceso no puede ser más sencillo y quedan deliciosas y crujientes y se pueden preparar con días de antelación. La combinación del queso con el wasabi, un poco de bonito en conserva y unas aceitunas con algas queda fenomenal.

Hablo de aceitunas con algas porque desde La Sabrosita se han lanzado a la fusión mediterráneo-asiática con sus aceitunas con algas y tengo que decir que es todo un descubrimiento. Con alga wakame, dulse o nori (el sabor de estas últimas recuerda muchísimo al sushi), cada una aporta su matiz y son el colofón perfecto para este canapé, incluyendo además de la aceituna un trocito de las propias algas de la conserva.

Ingredientes para alrededor de 30 unidades

  • Para las galletas saladas de aceitunas:
    • 50 g de aceitunas La Sabrosita al natural deshuesadas.
    • 30 g de mezcla de semillas a tu gusto (chía, sésamo, lino…).
    • 70 g de harina de espelta.
    • 70 g de harina de maíz.
    • 60 g de agua.
    • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra.
    • Una pizca de sal.
  • 100 g de queso crema.
  • Wasabi, cantidad al gusto ya que es picante.
  • Bonito en conserva.
  • Aceitunas La Sabrosita con algas (Wakame, Nori y Dulse), una para cada galleta.

Preparación, cómo hacer canapés de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas

  1. Pon en un bol las semillas (yo he utilizado de chía, sésamo y lino, 10 g de cada una), la harina de maíz, la harina de espelta y la sal y mézclalas.
  2. Escurre las aceitunas La Sabrosita al natural deshuesadas, pícalas bien con un cuchillo e incorpóralas al bol.

    Masa para galletas saladas con aceitunas
    Mezclamos los ingredientes de la masa
  3. Añade el aceite de oliva y el agua y mezcla la masa bien, primero con una cuchara y después con tus manos hasta que esté compacta. No es una masa que haya que amasar, simplemente que los ingredientes se vayan integrando y quede una masa compacta.

    Masa para galletas saladas
    Ya tenemos la masa preparada
  4. Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y ventilador mientras le das forma a las galletas saladas.
  5. Haz una bola con la masa, ponla sobre papel de horno y estírala con un rodillo hasta que quede bien finita, tan solo 2 o 3 mm de grosor.
  6. Recorta las galletas con un molde cortador de la forma que prefieras y retira los restos de masa alrededor. Esos restos puedes volver a unirlos, estirarlos con el rodillo, cortarlos y obtener así más galletas hasta gastar la masa.

    Galletas saladas caseras
    Recortamos las galletas
  7. Ponlas con el papel en una bandeja de horno y hornéalas a 180ºC durante 15 minutos o hasta que se doren.
  8. Sácalas de horno y déjalas reposar al menos 10 o 15 minutos para que se enfríen.
  9. Mezcla el queso crema con el wasabi. Ve probando la mezcla para dejarla con el punto de picante que más te guste.
  10. Ya podemos montar los canapés. Sobre cada galleta salada coloca queso con wasabi, lo ideal es que sea en forma de quenelle (se hace con la ayuda de dos cucharas, es fácil y queda muy estético).

    Queso crema con wasabi
    Mezclamos el queso crema con el wasabi
  11. Por encima pon un poco de bonito y como toque final una aceituna La Sabrosita con algas. Hay tres variedades según el tipo de alga (Wakame, Nori y Dulse) así que puedes montar varios canapés con cada tipo. No olvides coger del bote un trocito del alga correspondiente para colocarla junto a la aceituna.

Tiempo: 40 minutos

Sirve y degusta

Es un canapé estupendo y se puede dejar todo hecho incluso con días de antelación aunque se monten poco antes de servirse. Eso si, estas galletas aguantan tan bien que incluso aunque los montes unas horas antes no se blandean. Puedes conservar las galletas en un recipiente cerrado durante una semana o incluso más, se mantienen muy crujientes y ricas.

Estas aceitunas La Sabrosita tienen un estupendo toque de sabor gracias a las algas (por ejemplo las que incluyen alga Nori saben a sushi!), así que son fantásticas tanto para un picoteo como para servirlas en ricos canapés como estos. Te aseguro que la combinación está de auténtico… ¡escándalo!

Receta de canapes de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas
Canapés de galletas saladas caseras con queso crema al wasabi y aceitunas

Variaciones

Para preparar las galletas saladas puedes utilizar otras harinas que prefieras, e incluso harina de trigo, aunque la de espelta y la de maíz aportan mucho sabor y quedan muy crujientes. En cuanto a las semillas, utiliza las que prefieras ya que también irían geniales unas semillas de amapola, pipas de girasol o pipas de calabaza un poco picadas.

A estas aceitunas le sienta genial la compañía de otros pescados como atún en conserva, un poco de salmón ahumado o incluso pescados en salazón.

Consejos

Vigila las galletas en el horno cuando lleven 15 minutos ya que si las dejas muy crudas (tendrán un aspecto aún clarito) no estarán crujientes, pero si las doras demasiado se volverán quebradizas e incluso sabrán a quemado. El punto ideal es cuando empiezas a ver ese característico color dorado de galleta, las mías han tardado 17 minutos.

Videoreceta

Natalia Sala
Receta de

Mi nombre es Natalia y me encanta cocinar :) Llevo haciendo recetas y experimentando con la cocina desde mi adolescencia, y <strong>no puedo resistirme ante sabores nuevos e innovadoras formas de tratar los alimentos</strong>. Mi gran momento de relax llega cuando puedo pasar un rato en la cocina preparando un nuevo plato. Aunque no siempre ha sido así, cuando era pequeña no me gustaba comer de casi nada, y mi madre se estrujaba los sesos para prepararme platos apetitosos o darme jarabes para las ganas de comer que de nada sirvieron. Aún así estaba muy sana gracias a los bocadillos de espinacas, el queso y la leche y los platos de pasta, que sí que me gustaban un montón. Pero tranquilos, hay esperanza! Cuando tenía 15 años hice un viaje que me cambió por completo en ese sentido, y desde entonces tengo una curiosidad insaciable por descubrir nuevos ingredientes, platos y culturas gastronómicas... cosas de la vida. Me gusta darle mucha importancia a la parte visual, que no está reñida con el sabor (eso ya va incluido!), ya que suelo "comer por los ojos", y por eso <strong>valoro mucho incluir buenas fotografías para los platos</strong>, para que a todo el mundo le den ganas de hacer estas Recetas de Escándalo :D

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