Revuelto de espárragos trigueros y crujiente de jamón

Huevos y tortillas
3,7 (58 votos)
Vegetariana
Tiempo 15 min
Comensales 4
Revuelto de espárragos trigueros y crujiente de jamón

Ingredientes para 4 personas

  • 1 manojo de espárragos trigueros verdes y frescos.
  • 5 huevos.
  • 50 ml de leche.
  • Aceite de oliva virgen extra y sal.
  • 2 lonchas de jamón serrano (también puedes utilizar paletilla curada, que es más económica y en este caso también nos sirve).

Esta receta de revuelto puedes utilizarla tanto para esta verdura como para cualquier otra e incluso con setas. Además con este sencillísimo crujiente de jamón le darás el toque creativo y sobre todo potenciarás el sabor, dando como resultado una auténtica receta de escándalo!

Preparación, cómo hacer la receta de revuelto de espárragos trigueros y crujiente de jamón

  1. Lava bien los espárragos y sécalos con papel de cocina. Corta la parte más gruesa y dura del tallo. Si son muy gruesos, parte los espárragos en dos mitades longitudinalmente y después corta el tallo en trozos de unos 3-4 cm de largo.
  2. Ahora vamos a preparar el crujiente de jamón. Para ello, coloca en un plato un trozo de papel de cocina, encima la loncha de jamón, y ahora dobla el papel de forma que cubra la loncha.
  3. Presiona con tus manos para que el papel se pegue un poco a la loncha, e introduce en el microondas. Dependiendo del grosor de la loncha, necesitará más o menos tiempo.
  4. Empieza dándole un minuto, y cuando veas que empieza a amarillear y secarse está listo, pero si no es así, ve dándole unos segundos más hasta que te quede como a nosotros en la fotografía de abajo. Deja que se seque mientras seguimos con el resto de la receta.

    Crujiente de jamon
    Preparación del crujiente de jamón
  5. En un bol o plato hondo, bate los huevos y a continuación añade la leche. Remueve bien.
  6. En una sartén a fuego medio, añade un poquito de aceite y saltea los espárragos durante 3-4 minutos.
  7. Baja el fuego al mínimo y añade los huevos. Revuelve todo bien y no dejes de hacerlo, para evitar que el huevo se cuaje en grandes trozos. Revuélvelo sin parar, evitando que se pegue, y hazlo hasta que esté a tu gusto de jugosidad. A mi me gusta cuando está aún brillante y húmedo, pero cuajado y sin líquido. Aparta la sartén y añade sal al gusto. Revuélvelo todo de nuevo.
Receta de revuelto de espárragos trigueros y crujiente de jamón
Cómo preparar el revuelto de espárragos trigueros y crujiente de jamón

Tiempo: 15 minutos

Sirve y degusta

Sírvelo al momento, ya que cada minuto que pasa pierde su textura y calor. Esta es una de esas recetas que hay que tomar inmediatamente, así que procura tener la mesa puesta y unas cuantas rebanadas de pan cortadas, porque querrás probarlo cuando aún esté humeante.

Puedes poner trozos grandes del crujiente de jamón encima del revuelto, o hacer tal y como puedes ver en la fotografía, que con los dedos hemos partido al mínimo el crujiente de jamon y lo hemos espolvoreado por encima. Ah, y no te olvides de echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima. En definitiva… de escándalo!

Variaciones

En vez de espárragos, añade setas, como boletus o níscalos (guíscanos en algunas regiones). También puedes prepararlo con otras verduras, como alcachofas, calabacín…

Puedes añadir algunas especias a tu gusto, que potenciarán el sabor. Echa un poco de orégano o tomillo, o si lo prefieres pimienta negra molida o pimentón. Prepáralo cada vez con un toque distinto 😉

Consejos

El punto del huevo en los revueltos siempre es motivo de controversia, ya que a cada cual le gusta de una forma. Lo mejor para poder decidirlo es hacer el revuelto a fuego bajo y así mantenerlo hasta que esté a nuestro gusto.

Para los revueltos, los espárragos trigueros muy finitos vienen genial, ya que se cocinan enseguida y están más tiernos. Sin embargo, si tienes espárragos más gruesos, o ideal es partirlos en dos y hacerlos a la plancha, quedan espectaculares!

Natalia Sala
Receta de

Mi nombre es Natalia y me encanta cocinar :) Llevo haciendo recetas y experimentando con la cocina desde mi adolescencia, y <strong>no puedo resistirme ante sabores nuevos e innovadoras formas de tratar los alimentos</strong>. Mi gran momento de relax llega cuando puedo pasar un rato en la cocina preparando un nuevo plato. Aunque no siempre ha sido así, cuando era pequeña no me gustaba comer de casi nada, y mi madre se estrujaba los sesos para prepararme platos apetitosos o darme jarabes para las ganas de comer que de nada sirvieron. Aún así estaba muy sana gracias a los bocadillos de espinacas, el queso y la leche y los platos de pasta, que sí que me gustaban un montón. Pero tranquilos, hay esperanza! Cuando tenía 15 años hice un viaje que me cambió por completo en ese sentido, y desde entonces tengo una curiosidad insaciable por descubrir nuevos ingredientes, platos y culturas gastronómicas... cosas de la vida. Me gusta darle mucha importancia a la parte visual, que no está reñida con el sabor (eso ya va incluido!), ya que suelo "comer por los ojos", y por eso <strong>valoro mucho incluir buenas fotografías para los platos</strong>, para que a todo el mundo le den ganas de hacer estas Recetas de Escándalo :D

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